“Pleitos tengas… y los ganes”
El profesor Paco Rivière, que no quería el programa Windows que venía preinstalado en su portátil , llevó a los tribunales a la tienda que se lo vendió, al fabricante del ordenador y al del software. La jueza no le ha dado la razón porque, tal y como asegura la sentencia, "se trata realmente de un empecinamiento en separar el equipo del sistema operativo, de una lucha personal contra Microsoft, por la que el demandante ha iniciado una cruzada...". Y ha sido condenado a pagar las costas del juicio. Compró un portátil Samsung en una de las tiendas de la cadena PC City en 2005. Como no quería el sistema Windows que venía instalado en el equipo, intentó devolver el programa y recuperar su coste del importe total del portátil. Al no conseguirlo, decidió llevar a la tienda, a Samsung y a Microsoft a los tribunales. Los demandados argumentaron ante la jueza, entre otras razones para no atender su petición de devolución y el reembolso de los 250 euros que pedía, que el profesor había hecho un uso antisocial del derecho. Según Samsung, compró el portátil con Windows instalado a propósito. "¿Es antisocial reclamar una devolución?". La resolución dice que en el mercado se pueden adquirir ordenadores sin Windows y que, en todo caso, se pueden comprar con él y desinstalarlo para poner otro sistema operativo. ¿Pero por qué pagar por algo que no lo necesitas? Pero el argumento de los fabricantes, es el de que el sistema operativo y el ordenador forman un solo producto. Tanto Samsung como PC City le dieron la opción de devolver el portátil entero. "Pero la licencia de Windows me permite, si no estoy conforme, devolverlo en un plazo de 30 días", alega el profesor. Para el presidente de la Asociación por una Infraestructura Informática Libre (FFII), Alberto Barrionuevo, la sentencia es bastante atípica por considerar al software y al hardware como algo indivisible. "Y está claro que en informática, los programas y los equipos no son la misma cosa". La venta ligada de equipo y programa es una imposición al usuario y pone un ejemplo: "Una computadora necesita como mínimo tres productos para funcionar, hardware, software y electricidad. El software no tiene mayor atadura intrínseca al hardware de la que pueda tener la electricidad. Por tanto, ¿por qué se obliga al consumidor a adquirir un producto de software determinado? Según ese razonamiento, también se le podría obligar a contratar la empresa de electricidad que alimente el portátil". Actualmente hay alternativas con Linux, pero hasta hace poco si querías un portátil te tenías que comer la licencia Windows, quisieras o no, y eso es mucho dinero. esto me suena a monopolio, y se acerca mucho a una estafa. Escrito por Toni Comparte este artículo: Estas son las categorías a las que pertenece el artículo “Pleitos tengas… y los ganes”:
No hay comentarios en este artículo.
|