Internet con los pies en el suelo
Por Toni | Comentarios ( 0 ) | Trackbacks ( 0 )
En EL PAÍS, María R. Sahuquillo ha escrito un artículo en donde plantea las siguiente cuestiones sobre internet…
¿Es Internet un lugar, un sitio?, ¿la Red es un mundo real o virtual? Mandar correos, subir fotos, ver vídeos, escuchar música, leer blogs. Todo está en Internet. El cibermundo anárquico y paralelo que muchos pronosticaban no ha llegado a cristalizar. La Red ofrece todo un universo de posibilidades. Pero son, sobre todo, reales. Triunfan las redes sociales, los contactos a través de la Red y el ocio digital. Otros proyectos, como Second Life, que proponen un mundo alternativo en el que personajes intangibles viven la ficción de un mundo real, se desinflan. Internet pone los pies en el suelo. El ciberespacio se ha convertido, fundamentalmente, en una extensión de la realidad.
Quince millones de personas utilizan frecuentemente la Red en España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Muchos de ellos viven prácticamente inmersos en el ciberespacio y pasan gran parte de su tiempo en Internet. Pero emplean la Red para cosas muy reales (según las últimas cifras del INE, de octubre de 2007):
- el 81% de los usuarios la utiliza para enviar correos electrónicos,
- el 80% para buscar información sobre bienes y servicios,
- el 64% lo usa para comprar billetes de avión o buscar datos sobre el país que va a visitar,
- muchos lo emplean también para hablar con sus contactos por el chat (el 52%)
- y descargar películas, música o jugar en red (48%).
¿Sabía usted que todos los individuos del planeta están interconectados por una cadena de seis personas? Es la teoría de los seis grados. En ella se basan las grandes reinas del momento en Internet: las redes sociales, herramientas digitales que sirven para enlazar a la gente. Las hay para todos los gustos, desde las más generales como Facebook -con unos 58 millones de miembros- o MySpace -180 millones de perfiles- a Linkedin, una red orientada a los negocios, o Flickr, para colgar fotos. Todas registran cada día miles de usuarios nuevos.
Para muchos es fundamentalmente “una herramienta que sirve para comunicarse, para conocer a gente o para saber cosas nuevas“. Muchos actuamos con un acto reflejo… enciende el ordenador nada más llegar a casa y se conecta al Messenger, donde habla con sus amigos. A muchos les ha visto hace un rato en la facultad, otros están a miles de kilómetros y esa forma de comunicación digital es la única que les mantiene en contacto.
En el ranking de palabras más buscadas que Google publica cada año, el popular Zeitgeist, reveló que en 2007 el sitio web de vídeos de Youtube, la red social Badoo y el servicio de mensajería Ebuddy fueron los términos más tecleados por los españoles. Es decir, redes sociales.
No se habla con amigos imaginarios ni virtuales. Las redes sociales sirven para poner en contacto a personas reales, con sus características verídicas y sus personalidades tangibles. “Internet no construye una realidad paralela. Se basa en la que hay, y la transforma“, asegura Artemio Baigorri, profesor de Sociología e Internet de la Universidad de Extremadura. No sólo los jóvenes son asiduos a estas redes, el 18% de los europeos mayores de 55 años las visitan al menos una vez al mes, según datos de la Asociación Europea de Publicidad Interactiva.
Mientras se consolida la Web 2.0, una generación de Internet que se caracteriza precisamente por la participación de los usuarios, se habla ya de la 3.0, definida por la inteligencia de las máquinas. Ese mundo cibernético que impera tiene mucho o todo que ver con el día a día de cualquier persona. Internet se ha convertido en algo útil que propone muchas opciones de ocio y permite una forma rápida y efectiva de comunicación. No sólo eso: la Red también sirve para hacer caja. El comercio electrónico movió en España en 2.778 millones de euros en 2006. Lo más comprado es, sin ninguna duda, billetes de avión, pero también tecnología, ropa o música.
El mito de que Internet podría constituir una especie de semilimbo ha caído. Tampoco se ha convertido en la seudorrealidad virtual que algunos pronosticaban. “Aunque interactuemos con gente a través de la Red nada puede suplir el contacto real. El contacto físico es irreemplazable, incluso cuando conoces a gente a través de Internet se hacen quedadas en el mundo real. La Red no es un mundo paralelo“, dice Gina Tost.
Second Life, el espacio virtual más famoso de la Red, se ha convertido en una muestra de que esa realidad imaginada y alternativa no funciona. Las ciudades, tiendas o incluso sucursales bancarias que se instalaron en Second Life están vacías. A pesar de la enorme publicidad que ha generado, el que se había construido para ser un mundo paralelo, el juego de simulación que permite vivir una segunda vida a través del ordenador no acaba de cuajar.
Hoy en día quienes buscan una realidad paralela acuden a los videojuegos. “Este tipo de entretenimiento sí propone un mundo virtual casi imposible de imaginar. Los videojuegos comienzan a estar tan avanzados que te integran en una realidad paralela. La misma consola Wii en el momento que le añadas un casco que te aísle del entorno y parezca que realmente le estás dando a la pelota si juegas al tenis, es mucho más virtual que lo que puede ser Internet“, asegura Fernández. Incluso en los juegos en red, en los que varias personas compiten entre sí, los jugadores son reales.Álvaro Ibáñez, Alvy, coautor del blog www.microsiervos.com, en el que hablan de tecnología, divulgación científica o informática. Asegura que en cierto modo Internet sí se puede considerar una “especie de realidad paralela” o al menos una extensión de la realidad. “El hecho de que se hayan popularizado expresiones como ‘es que estaba esta mañana en Internet y entonces…’ o ‘voy a pasar un rato en Internet…’ indica que, además de otras cosas, la Red se considera un lugar donde se pasa el tiempo. Esto le da cierta entidad a ese ciberespacio“, asegura.
Pero la idea mística que acompañó en el principio a muchas cosas relacionadas con Internet, según la cual la mente iba a abandonar el cuerpo y fusionarse con el ordenador en el ciberespacio, ha sido abandonada. Internet es sobre todo un espacio de relación social y comunicación estrechamente relacionado con la vida y las actividades cotidianas. Es precisamente esto lo que ha favorecido que herramientas como el correo electrónico, páginas web de vídeos como Youtube, programas de intercambio de archivos como el Emule y ahora las redes sociales suban como la espuma. “Las redes extienden lo que nos hace humanos: comunicarnos. Además son gratis, sólo entras si quieres“, explica Fernández.
Paz Pernas, portavoz de Google España, el mayor buscador de Internet, lo tiene claro: “Internet y las redes sociales ponen un mundo a tu alcance que antes no existía. Una forma de comunicación directa y eficaz que permite encontrar a gente con tus mismos gustos e inquietudes parecidas“. Para ella, el Internet que conocemos hoy está totalmente aferrado a la realidad aunque también tiene un componente “mágico”. “Es mucho más creativa: puedes compartir tu vida, tus vídeos, tus fotos… y ver las de otros”, dice.
Pero además de comprar billetes de avión o buscar información, la Red sirve, como dice Pernas, para compartir cosas. También una relación. Mucha gente busca a su media naranja a través de Internet. Match.com, uno de los mayores portales para encontrar pareja, tiene cuatro millones de usuarios registrados y cerca de 1,3 millones de perfiles en España. Su macrorred de usuarios se extiende por 246 países en los que buscar a la princesa o al príncipe azul soñados. Es una fórmula como otra cualquiera de conocer gente. Muchos otros lo han hecho en foros o chats. Pero la mayoría, por no decir todos, buscan a una persona real. “Es cierto que hay gente que miente y se inventa una vida paralela en la Red, pero lo más probable es que, si pudieran, también lo harían en el mundo real“, asegura Baigorri. Además, la mayor parte de ellos se acaba conociendo en persona.
Arturo Vallejo fue durante un tiempo La más guapa. Este periodista leonés de 39 años mantuvo un año y medio Diario de una miss intelijente (con errata incluida), un blog en el que escribía las aventuras y desventuras de una joven que, presuntamente, se había presentado por una provincia española al certamen de Miss España y no había ganado. La chica, que era todo menos inteligente, tenía decenas de seguidores en la Red. La mayoría de ellos pensaban que La más guapa era de carne y hueso. “Que sea algo real, que la gente considere que hay una persona verídica detrás del blog, hace que tenga un cierto éxito”, explica Vallejo. La joven miss sobrevivió en la Red un año y medio, hasta que Vallejo terminó con el personaje y publicó sus mejores momentos en un libro.
“Internet está transformando la realidad, no creando una paralela. Gracias a esta nueva tecnología las personas pueden hacer cosas antes inimaginables“, asegura Baigorri. Para este sociólogo, como para muchos otros conocedores de la Red, el ciberespacio sirve, sobre todo, para aprovechar mejor el mundo en el que vivimos.
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